Antes: trabajo manual
- El brief se llenaba durante la reunión y quedaba a medias. Lo que faltaba se reconstruía después de memoria.
- La grabación de la reunión, el contrato y los archivos del cliente terminaban en carpetas distintas, cuando alguien se acordaba de guardarlos.
- El estado de cada cuenta se sabía por percepción. Nadie podía decir cuántas devoluciones costaba un entregable.
- El seguimiento comercial vivía en el correo, y una oportunidad quieta no avisaba nada.